Gran Canaria: Reserva Mundial de la Biosfera
La isla de Gran Canaria es un pequeño continente en miniatura que forma parte del archipiélago canario. Gracias a su origen volcánico y a la influencia de los vientos alisios, Gran Canaria presenta una variedad de paisajes que atrae cada año a millones de turistas. Una industria que supone la principal actividad económica insular y que se refuerza con una amplia oferta de ocio y restauración. Tan sólo hay que alojarse en los distintos hoteles Gran Canaria para disfrutar de uno de los mejores climas del mundo.
En 2005, fue declarada por la UNESCO Reserva de la Biosfera, consecuencia de sus grandiosos paisajes, sus dunas, sus pinares, su extraordinario patrimonio cultural, que muestra la especial relación que han mantenido los habitantes de la isla con el medio natural, y su biodiversidad, tanto terrestre como marina.
Su riqueza natural y ecológica es el principal reclamo para los visitantes. Los turistas que visitan esta isla canaria se reparten principalmente por toda la geografía insular, debido a la amplia red de hoteles, albergues y casas rurales disponibles. La capital insular, Las Palmas de Gran Canaria, es la ciudad con más población de Canarias. Una urbe que vive por y para el mar. La playa de Las Canteras es el pulmón de la ciudad y una visita obligatoria para todos los visitantes, protegida del mar abierto por un arrecife. ¿Qué persona puede resistirse a darse un baño en cualquier época del año en un lugar de ensueño? Además, no hay que olvidar el casco histórico de Las Palmas de Gran Canaria, constituido por los barrios de Vegueta y Triana. La imponente Catedral comparte el protagonismo con las casas de arquitectura colonial. También encontramos edificios históricos como la Casa de Colón, que nos recuerdan el paso de éste por las Islas.
Los municipios del sur son los principales destinos turísticos de la isla. Se trata principalmente de un destino enfocado al turismo europeo. La marca ‘Maspalomas Costa Canaria’ se ha consolidado como una propuesta de calidad. La estampa de las dunas y el oasis de palmeras de Maspalomas es una de las postales más clásicas de Gran Canaria. Pueblos pesqueros como Arguineguín o Puerto de Mogán, comparten en perfecta armonía el protagonismo con hoteles de 5 estrellas y playas de arena blanca como Amadores.
El corazón insular respira turismo ecológico. Los municipios de medianías han apostado por las casas rurales, puntos de partida ideales para conocer los preciosos senderos que se esconden en Gran Canaria. Las vistas del Roque Nublo y del Roque Bentayga con sus imponentes desfiladeros y barrancos, junto con el pueblo de Tejeda, representan a la perfección el encanto de las cumbres de Gran Canaria.
La Cueva Pintada de Gáldar, el Risco Caído en Artenara o el Cenobio de Valerón en Santa María de Guía son visitas recomendadas para aquellos turistas que quieren conocer el estilo de vida de los antiguos pobladores de Gran Canaria.




