Parques Nacionales de las Islas Canarias
El valor vacacional de las Islas Canarias como centro cultural, gastronómico y de relajación sólo es superado por su variedad de nichos ecológicos y riqueza faunística y botánica. Para salvaguardar estas características peculiares, el archipiélago macaronésico cuenta con la mayor densidad de Parques Nacionales de toda España, contando con cuatro parques declarados.
El Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, en la isla de La Palma, recibió este nivel de protección hace más de sesenta años, concretamente en 1954. Desde entonces el gobierno canario ha gestionado el lugar de origen volcánico con el fin de proteger las numerosas especies endémicas (únicas del lugar) que allí moran. Pese a su importancia, a día de hoy es el parque menos visitado del cuarteto. La belleza paisajística del lugar, fuertemente marcada por la abundante presencia de riachuelos y corrientes, bien merece una visita. El viajero empedernido encontrará saltos de agua, fuentes férricas escondidas entre los pinares canarios y unos horizontes singulares.
El Parque Nacional de Garanjonay es más reciente, pero también ha sido declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Se trata del destino más apropiado para aficionados a la ornitología y la macrofotografía. La observación de aves e invertebrados es fácil aquí y garantiza prolíficos resultados ya que el monteverde canario, el bosque típico que se extiende por gran superficie del área protegida, es especialmente biodiverso. Este bosque destaca por su humedad, donde proliferan líquenes y musgos, helechos y otra vegetación hidrófila que contrasta con los alrededores áridos del resto de la isla de La Gomera.
De vuelta en la isla de La Palma, el paisaje yermo y desolado, de belleza vacua y reminiscente de un entorno lunar o allende nuestro planeta, consecuente con su origen volcánico, hace gala de presencia en el Parque Nacional de Timanfaya. La erosión natural, la aún presente actividad volcánica y la escasa colonización de la vegetación presenta entornos surrealistas en parajes como las Montañas del Fuego, la Montaña Rajada o la Caldera del Corazoncillo.
Finalmente, el parque más visitado de los cuatro existentes en las islas canarias. Por la facilidad de acceder desde los hoteles de Tenerife y por ser la máxima elevación de España, el Teide, localizado dentro del Parque Nacional del Teide, se erige como el destino predilecto de los amantes de la Naturaleza. En una sucesión paisajística ligada con el aumento de altitud, el visitante puede ver todo tipo de especies características e icónicas de la isla, desde el lagarto tizón a los tajinastes rojos pasando por la canaria azul, una pequeña mariposa vivaz, única de las cumbres canarias. Todo esto, ligado al coronamiento de la mayor cumbre española, garantizan una experiencia única e inolvidable.




