La laurisilva, una reliquia en las Islas Canarias
La laurisilva, también conocida como monteverde, es una planta prehistórica originaria del período terciario y que sobrevive en muy pocos lugares del mundo. Alguno de estos lugares están en las Islas Canarias: el reducto donde la laurisilva es de mayor tamaño en comparación con la que existe en el resto de lugares del mundo.
Hace 20 millones de años, la laurisilva se apreciaba en toda la cuenca mediterránea y en el norte de África; debido a las glaciaciones y a los cambios climáticos desaparecieron en casi todo el mundo y hoy en día tan solo se conserva en las islas atlánticas de Azores, Madeira, Cabo Verde, El Parque Natural de los Alcornocales en Cádiz y por supuesto en Canarias, lugar este último donde encontró unas condiciones óptimas de humedad y de temperatura.
La laurisilva conforma un bosque subtropical que sobrevive en las islas de La Gomera, La Palma, El Hierro y Tenerife, con núcleos muy reducidos en Gran Canaria. Este bosque prospera en entornos húmedos y brumosos alimentados por los vientos alíseos y son una de las joyas naturales más apreciadas por quienes visitan Canarias. Si deseas descubrir este hermoso lugar consulta hoteles Tenerife, Gran Canaria, La Palma, el Hierro o La Gomera, y empápate de naturaleza visitando este sistema rico en especies endémicas y exclusivas.
Sus árboles son de distintas especies, pero todos ellos semejantes al laurel, de ahí el nombre de laurisilva. Entre ellos se encuentra el drago, cuyo ejemplar más famoso se encuentra en Tenerife, el drago milenario de Icod de los Vinos, y que además de interesar a todo aquel visitante que disfruta de la naturaleza, también despierta un gran interés en científicos y botánicos de todo el mundo. En la laurisilva más húmeda, abundan especies como el tilo, el barbusano y el viñátigo. El bosque de Garajonay, en La Gomera, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, representa el mejor ejemplo de este ecosistema en todas las islas, con árboles de grandes dimensiones.




